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viernes, enero 30, 2009

Variaciones Goldberg


Según se cuenta aquí, un conde de Dresde encargó a J.S. una pieza musical para curar el insomnio que consumía sus noches. Se sabe que por ella cobró 500 táleros en una copa de oro, el sueldo de todo un año en Santo Tomás. Bach dejó a su familia apenas cuatro duros y una elegante biblioteca, un par de instrumentos de cuerda y una música callada para la eternidad.

Casi un cuarto de milenio después de su muerte, hasta el árbol de Darío -aquél "dichoso" porque es "apenas sensitivo"- recuerda las interpretaciones de Glenn Gould.

Sólo un loco como Gould -en el mejor sentido de la palabra- puede dar sentido a esa sinrazón que es la cuarta dimensión en Bach: la melodía, la armonía, el tiempo y [lo divino]. La pieza se puede leer desde arriba, desde abajo, caminando sobre las corcheas, trotando sobre las semicorcheas o durmiendo en las blancas. No creo que el conde quisiera dormir en ellas y perderse la siguiente variación; más bien parece una versión bachiana de Las mil y una variaciones.

domingo, enero 25, 2009

"Christ lag in Todesbanden", BWV 4


La pureza renacentista se ve transformada en la dimensión barroca. El bueno de J.S. lo demuestra en esta BWV 4. La cuerda tiene, en la cantata, una función propia. Como versión "apolineal" de las cosas, se identifica como ninguna con el tiempo sagrado del texto. Todo fluye -las voces, por ejemplo-, pero la cuerda permanece (en Heráclito bachiano).
De los ocho números, la sinfonía prefigura algo, pero en ningún momento la majestad del
tercer número: "Jesus Christus, Gottes Sohn", con texto completo aquí.
Hay una versión muy lograda del enorme Nikolaus Harnoncourt, dirigiendo el Concentus Musicus Wien.
Aprovecho para anunciar que ya está disponible el programa de la
Semana de Música Religiosa de Cuenca, ceremonia anual de los sentidos.

domingo, octubre 26, 2008

Die Stille vor Bach


"Oye, ¿sabes que un grupo de españoles está rodando en Leipzig algo sobre Bach?". Esa fue la carta de presentación de Die Stille vor Bach. Presentación sorprendente donde las haya: una cesta con cine, Bach y españoles; interesante.
Más tarde, la noticia de Pere Portabella (alguien que habita con asiduidad las nocturnidades cinemáticas de la 2) y un trailer confuso de un piano de pared cayendo al vacío.
La película se construye sobre tres planos: un poco de vida cotidiana -muy portabellista-, otro poco de algo raro (o muy raro) y otro tanto de vida de Bach a lo familiar.
Uno tiene la sensación de perderse en el tiempo (¿cuándo se acaba la película?) y de no encontrarse con el Bach que buscaba, pero hay algo que deja un sabor amable para consultar con la almohada. Quizá la música más que el silencio, pero no está muy claro.
[Aviso para melómanos: hay varios detalles simpáticos y esparcidos por la cinta a lo largo de una hora y treinta y siete minutos]

miércoles, septiembre 24, 2008

Los días, las ideas y los libros


Se trata del libro de Ramón Andrés en Acantilado (¡qué ediciones para la música!): J.S.Bach: los días, las ideas y los libros. El título no engaña; el contenido sorprende. Andrés nos presenta a Bach desde una óptica histórica -intrahistórica, si se quiere-, pero con más grandezas que miserias.

Podríamos decir casi que un subtítulo apropiado sería "los mundos de Bach" o algo así. De las tres cosas lo que más nos importa, en realidad, son las ideas. Es cierto que Andrés expone una densa bibliografía desde Lutero a Leibniz -lo que concede a la obra un gran valor catastral, indispensable-. Pero lo mejor de todo es descubrir los libros desde la óptica descriptiva de Andrés, la que nos acerca al Bach más limpio y humano de los que hemos conocido.

Es de agradecer la calidad del contenido gráfico.

jueves, mayo 08, 2008

Conciertos de Brandemburgo


En este mayo tan barroco -un día en manga corta y otro en chubasquero- os invito a la audición de los Conciertos de Brandemburgo de nuestro Bach. Tienen un aire festivo, casi bailable, pero con prudencia. Bach es de escuela noralemana.

Es en Koethen (arriba, foto) donde compone plácidamente bajo el mecenazgo de Leopoldo. La serie de conciertos se publicó en 1721.

Mi preferido es el Allegro moderato del nº3. Seguro que ya lo conocen. Lo importante aquí es notar la presencia de algo futuro: tres violines, tres violas, tres cellos y el continuo, donde cada grupo de cuerda se comporta como una orquesta en miniatura. Algo parece anunciar lo que vendrá: la sinfonía clásica.

jueves, marzo 20, 2008

Pasión (según J.S.Bach)


Cien años después de su composición, el maestro Mendelssohn la recuperó para los oídos de aquellos que vieren y oyeren por primera vez la Pasión según san Mateo de J.S. Bach. Un ilustre día de 1829.

Me veo en la necesidad de recuperarla para esta Semana Santa. Una obra divina en una mente humana. Pero es que nuestro Bach es de esas humanidades que divinizan todo lo que tocan.

La música sigue los cap.26 y 27 de Mateo, según el guión original, de la traducción de Lutero al alemán. Los números (68) se suceden bajo una arquitectura adorable: arias, recitativos y coros. Un oficio a lo grande: el tenor de evangelista, el barítono de Jesús y los malos (sacerdotes, Pilatos, etc...) de bajo. El coro -imagínense- a lo Bach.

Un ejercicio sólo al alcance de unos pocos: "Multi enim sunt vocati, pauci vero electi" (Mt 22,14).

Todo de arriba a abajo es un golpe de imaginería de la buena.

sábado, marzo 01, 2008

Borges en Bach


Borges detestaba el barroco, el barroco literario de la literatura americana, claro. Bach era un músico del barroco alemán, el barroco histórico, claro. Borges leyó tanto que podía decirse de él que era un escritor del barroco, del barroco de Góngora, claro. Bach es un músico barroco cuya música ha tenido más fuerza que nunca en un siglo XX que lo ha acogido, admirado, transfigurado y bebido a raudales. Borges vuelve en sus cuentos al pasado histórico y lo reinventa, lo redescubre para la modernidad. Bach escribió muchas cantatas. Borges un cuento titulado "Deutsches Requiem". La música de Bach respira inspiración y genio, imaginación y juego. Los cuentos de Borges crean una esfera nueva del realismo ficticio, una ventana al exterior en un sótano oscuro. Las Variaciones Goldberg están proyectadas al futuro. Borges recrea un mundo pasado. Borges está en Bach, igual que Bach está en Borges, pero Borges era antes de Bach, porque ya estaba en su música. Borges juega en sus cuentos a jugar con la literatura. Bach crea música jugando con música. El día que Borges se casó se fue a casa a dormir con su mamá, en lugar de compartir alcoba con su flamante esposa. Un tipo raro. Escuchen a Borges. Lean a Bach. Se lo pasarán bien.